¿Has notado que uno de tus dientes parece más largo que antes? En la mayoría de los casos, el diente no ha crecido: lo que ha cambiado es la posición de la encía.
Cuando la encía se retrae puede dejar expuesta parte de la raíz, haciendo que el diente parezca más largo y, en algunos casos, provocando sensibilidad.
¿Por qué puede retraerse la encía?
La retracción gingival puede aparecer por diferentes motivos: un cepillado demasiado agresivo, encías finas, la posición del diente, traumatismos o problemas periodontales.
Por eso, si notas este cambio, es importante valorar la causa antes de plantear cualquier tratamiento.
¿Puede ser un problema periodontal?
Sí. La enfermedad periodontal puede provocar cambios en la encía y en el hueso que rodea los dientes. Además de ver los dientes más largos, pueden aparecer sangrado, sarro, movilidad dental o nuevos espacios entre las piezas.
Sin embargo, no todas las retracciones significan que exista periodontitis.
¿La encía puede volver a su posición?
Cuando existe una retracción real, normalmente la encía no vuelve por sí sola a su posición original.
En casos pequeños y estables puede ser suficiente controlar la causa y realizar revisiones. Cuando existe sensibilidad, progresión o un problema estético, pueden valorarse tratamientos específicos de periodoncia y, en algunos casos, técnicas para cubrir la raíz expuesta.
¿Cuándo conviene revisarlo?
Si notas que un diente empieza a parecer más largo, la encía continúa retrocediendo o aparecen sensibilidad, sangrado o movilidad, conviene realizar una revisión.
En Clínica CEROI en Alcorcón podemos estudiar el estado de tus encías, el soporte periodontal y la posición de tus dientes para determinar qué está provocando ese cambio y valorar el tratamiento más adecuado.
Porque cuando un diente parece cada vez más largo, normalmente no está creciendo: lo que hay que descubrir es qué ha cambiado a su alrededor.